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Turismo Rural Comunitario: Una propuesta diferente en Tucumán

La provincia del Norte Argentino desarrolla también ésta actividad aunque poco conocida para algunos todavía.



Amaicha de Valle y Talapazo son dos pueblos que comparten no sólo el amor y respeto por su gente, comunidades originarias milenarias sino que ambos destinos desarrollan una actividad muy buscada por el viajero que invierte en descubrír experiencias, vivencias que atraviesan el alma y los sentidos.

Amaicha del Valle

A 164 kilómetros de la capital tucumana y a unos 2000 metros de altura sobre el nivel del mar, Amaicha goza de temperturas medias de 20ºC y un clima semiárido con un promedio anual de 360 días soleados.

Un legado histórico y arqueológico destacado, un microclima para disfrutar y años de tradiciones. Allí espera Sebastián Pastrana, guía nativo, para ayudarnos a redescubrir el valle:

"La propuesta del turismo rural comunitario surge en Argentina hace unos 12 años donde pueblos campesinos, las minoridades deciden participar activamente en el turismo". Cuenta además que desde niño, apenas a sus 6 años de edad ya participaba haciendo paseos en burro y cabalgatas.

"Amaicha era un pueblo muy de paso y venían familias, agencia de viajes, veían tal vez muy al pasar un artesano, una cabra, un pastor, se sacaban una foto y nada más. Hoy poder abrir nuestras casas de familia, nuestro hogar para compartir con el viajero de todo el mundo o hacer una visita guiada con todo la idionsicracia, el saber sociocultural porque somos los mismos guias nativos. Hay un público buscando este tipo de experiencias y que la visita del valle no sea una foto con el paisaje nada más".

El viajero hoy busca la vivencia, la experiencia

"El visitante busca el compartir el día a día comer una comida regional, un pan casero en la misma casa y poder entrar a un espacio de creación de los artesanos, como en la ruta del artesano, del vino dónde hay bodegas pequeñas en Amaicha que deciden abrir sus puertas y mostrar su espacio de producción y las casas de familia donde se convive el día a día".



Lo sustentable de ésta actividad

"Es saber que lo que se invierte en ésta experiencia queda en el pueblo, ésto genera ingreso económico, arraigo , hace que nuestros jóvenes no se vayan con escasa capacitación a las grandes ciudades a instalarse en barrios marginales, es una actividad más dentro del valle".

El turismo comunitario como un emprendimiento sostenible
El turismo es uno de los sectores económicos que fomenta el surgimiento de emprendimientos sociales y sostenibles. Esto se debe a que existen distintos tipos de turismo que tienen influencia en el cambio social. En el caso del turismo comunitario, los emprendimientos que surgen tienen la capacidad de incidir positivamente en el bienestar social, la calidad de vida de las comunidades y la protección del entorno natural, histórico y cultural.

Compartir experiencias: ¿ Qué te deja el visitante?

"Yo a veces digo que me gustaría conocer el mundo pero conozco tanto de todo lo que me cuentan los visitantes, es un aprendizaje, un intercambio que uno hace, tal vez de compartir un par de horas en una excursión guiada. Y algo muy importante es el entusiasmo, el valor que el viajero le pone".

"De esa manera surgen varios emprendimientos como la bodega comunitaria que tenemos. Es la tercera en el mundo y primera en latinoamérica administrada por un pueblo comunitario. Muchos argentinos se iban a buscar esto a otro países y lo tenemos en nuestro país en Argentina".

Bodega Comunitaria “Los Amaicha”, funciona como un modelo de economía solidaria, ya que genera empleo para 40 familias que viven en distintas localidades de los Valles Calchaquíes. Las familias de la zona se dedican a la producción de las uvas malbec y criolla que se utilizan en la bodega para la elaboración de dos variedades de vino tinto. Los productos se comercializan mediante una única etiqueta identificada con el nombre de Sumak Kawsay, cuya traducción desde la lengua indígena es “Buen vivir”. La capacidad de producción de la bodega, que administra la comunidad indígena Los Amaicha, es de 50.000 litros.

Talapazo

Desde el 2014, Talapazo logró impulsar el Turismo Rural Comunitario, con la intención de mostrar un lugar único y acercarte a un pueblo milenario que invita a integrarte a su comunidad y sus costumbres.

Algunas de las familias de este pueblo de montaña están dedicadas al cultivo de frutas, la cría de animales, la elaboración de dulces y platos típicos, vinos caseros e infusiones. Cada una de ellas se comprometió a trabajar con turismo bajo estándares que permitan difundir su identidad y rico patrimonio cultural.




¿Cómo llegar?

Siguiendo la ruta 307 desde Amaicha del Valle se empalma con Ruta Nacional 40 unos 15 km hacia el norte y en el km 4301 se encuentra la entrada al pueblo por camino de tierra 6 km al oeste. Aquí nos recibe Sandro LLampa, guía nativo: "Somos unas 25 familias y parte de ellas se dedican al turismo rural comunitario. Comenzamos a trabajar por primera vez en el 2014".

Talapazo está rodeado de montañas y salpicado de cardones y pircas. Allí, a 2100 metros de altura, se puede participar de las actividades diarias de sus habitantes como cultivar o cosechar frutos (según la estación), elaborar sus comidas típicas, dulces caseros e infusiones con productos del lugar, y hasta participar de las diferentes ceremonias que realizan desde hace siglos los pueblos originarios de esta zona.




Un día haciendo turismo rural comunitario en Talapazo

"Cada persona que viene pedimos lo haga por reservas para poder organizar bien la visita y porque no tenemos muchas plazas disponibles. Una vez que llegan tenemos varios circuitos para hacer. Contamos con cinco habitaciones en diferentes familias con una capacidad para 20 personas".

"En verano hay mucha fruta y la gente puede venir a disfrutar y compartir de elaborar un dulce de higo, membrillo, durazno o de participar en la elaboración de comidas típicas o juntar la nuez".





Durante el día caminatas

"Hacia la mina de mica por ejemplo aquí se puede ver la mica en su estado natural o hacia la Loma que se obtiene una linda panorámica de todo el pueblo y cascadas.

A la noche fogón cultural donde se cuentan historias, mitos, leyendas, se cantan coplas y se realizan ceremonias ". Cuenta Sandro.

"Así tratamos de mostrar parte de nuestra cultura y costumbres. Que la gente se lleve parte de nosotros, nuestra historia."


Para quien nunca vivió esta experiencia: Invitación

"Mi invitación seria que la gente pueda venir, compartir algo diferente en Talapazo donde el silencio le despierte es algo muy diferente que se vive en otras partes". Finalizó.

Contactos para reservas: +5493816222254 - Paola

+5493813271089 – Sandro





El turismo comunitario se define, como se ha dicho líneas arriba, como un tipo de turismo que genera impacto sobre las familias que viven en la comunidad, el desarrollo de la región y su estilo de vida. Además, contribuye a preservar la identidad étnica, así como valorar y transmitir el patrimonio cultural.


Lo interesante del turismo comunitario, se encuentra también en que el control del producto recae en la comunidad, por lo que es esta la que interactúa con el mercado, se empodera y tiene autoridad sobre todas las decisiones alrededor del desarrollo de este tipo de turismo.



Datos de autor: María Paula Martinez Nougues

Comunicadora Social, periodista de turismo y tecnología, docente, mamá, soñadora, viajera,

apasionada por escribir y contar historias.









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